# Opinión: el clásico significa mucho más que tres puntos
Llega la semana del clásico. Las redes se llenan de declaraciones, las calles se decoran con banderas y bufandas, las peñas organizan asados, los abuelos cuentan partidos de hace 40 años, los pibes preparan los cánticos.
Y, en algún momento de la semana, vas a escuchar a alguien decir: "Es un partido más. Son tres puntos como cualquier otro."
**No es así.** Y vale la pena explicar por qué.
## El clásico es identidad
Cuando un pibe nace en una familia franjeada, lo primero que aprende no es la formación de memoria ni los nombres de los goleadores. Lo primero que aprende es **a quién no se le habla en la semana del clásico** y por qué.
Es identidad de barrio, de familia, de generación. Es lo que tu viejo te enseñó como te enseñó a comer, a hablar guaraní, a respetar a los abuelos.
## El clásico es memoria
Cada clásico se acumula en la memoria. Los goles inolvidables, las atajadas históricas, las definiciones agónicas. Los que viven los recuerdan y los que ya no están dejaron historias que se cuentan como leyendas.
Cuando ganamos un clásico, no ganamos solamente tres puntos: **ganamos otra historia para contar el resto del año.**
## El clásico es presente
Y obviamente, también es presente. Cómo se llega, qué quiere mostrar el equipo, qué tipo de partido va a buscar. Toda la previa táctica, toda la lectura del momento del rival, todo eso también es parte del clásico.
Pero ojo: en el clásico, lo que decidió siempre no fue la táctica más fina. Fue **quién quiso más, quién corrió más, quién metió la pierna en el momento exacto**.
## El clásico se gana antes
El clásico se prepara antes del clásico. En el entrenamiento de la semana, en la cabeza del jugador que sabe lo que está en juego, en la concentración del cuerpo técnico que estudia hasta el último detalle.
**Y se prepara en la hinchada**: con la calle copada, con el estadio que vibra desde dos horas antes, con cada hincha haciendo lo suyo desde su lugar.
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Faltan días para el partido. Vamos preparándolo como se merece.
*Vamos los del Decano.*





